CAÑAMÁS HERMANOS EN UN AÑO DE PANDEMIA
Un año después del primer estado de alarma en España analizamos cómo nos ha cambiado a nivel empresarial esta nueva situación.
nueva normalidad, sector citrícola, capital humano, resiliencia
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CAÑAMÁS HERMANOS EN UN AÑO DE PANDEMIA

Almacén Cañamás Oliva 2020

CAÑAMÁS HERMANOS EN UN AÑO DE PANDEMIA

Hace justo un año del primer decreto de estado de alarma en España debido a la pandemia del coronavirus. Hace justo un año que nuestra vida y nuestra manera de trabajar cambiaron, quizás para siempre, adaptándose con el paso de los meses a lo que ahora llamamos “nueva normalidad”.    

Un año después, cuando seguimos en plena pandemia, hemos querido echar la vista atrás y analizar cómo nos ha cambiado a nivel empresarial esta nueva situación. Algunas de las medidas higiénico-sanitarias que se fijaron al inicio del estado de alarma siguen vigentes este año y ya forman parte de nuestro día a día. Otras, que se aplicaron con urgencia, se adaptaron al nuevo modelo productivo que se implementó al inicio de la campaña 2020-2021.    

Nuestro papel en la sociedad   

Durante este último año, toda la cadena agroalimentaria ha demostrado estar a la altura de lo que la situación requería de nosotros como sector, alimentando a la sociedad sin descanso, demostrando la gran capacidad de adaptación y resiliencia. 

Como parte de un sector esencial, no paramos de trabajar para asegurar el abastecimiento de todos nuestros clientes a nivel nacional e internacional, y lo conseguimos gracias a la reorganización inmediata de los equipos de trabajo, poniendo el foco en la seguridad del personal, y gracias a la responsabilidad individual de cada persona que forma parte del Grupo.    

En medio de toda la incertidumbre de las primeras semanas del estado de alarma, en Cañamás Hermanos conseguimos reestructurar los equipos de trabajo de manera que pudiéramos mantener el nivel de producción, siempre priorizando la seguridad de los trabajadores. A medida que pasaron los meses recuperamos poco a poco el ritmo de trabajo, conviviendo con las nuevas medidas de seguridad e higiene (de obligado cumplimiento en todas las instalaciones del Grupo), lo que nos ha permitido mantener controlados los focos de contagio laboral en este tiempo.  

La importancia del capital humano  

Todos los esfuerzos por seguir manteniendo nuestro servicio a la sociedad durante este año han sido posibles gracias a la colaboración y el trabajo de toda la plantilla que, de manera individual cada uno desde su posición en la empresa, ha puesto de su parte para cumplir los objetivos de seguridad empresarial.  

Uno de los aspectos clave de mejora en esta era de pandemia ha sido la comunicación interna, entendida como herramienta para generar confianza en los equipos. Las medidas de distanciamiento y la coordinación de equipos en diferentes centros de trabajo impulsaron los cambios de comunicación interdepartamental para mantener el rendimiento, la motivación y unos objetivos bien definidos. De igual manera, la comunicación externa con clientes y proveedores ha cambiado en este año, pasando a un formato online o virtual en la mayoría de casos debido a las restricciones de movilidad, pero siempre manteniendo nuestros estándares de atención y servicio.  

La salud en el centro  

Si podemos quedarnos con algo positivo de esta gran pandemia mundial, es que las personas han adquirido nuevos hábitos de consumo en los que predomina el cuidado de su salud, tanto física como mental. La preocupación por la enfermedad y las largas horas en casa aumentaron la demanda de productos frescos en los primeros meses, demanda que se estabilizó con la llegada del verano y la disminución de las restricciones. En todos estos meses de pandemia hemos convivido con la montaña rusa que ha supuesto la nueva normalidad tanto en términos de hábitos de vida como, consecuentemente, con los hábitos de consumo. 

Y aunque el consumidor europeo se va habituando a una mejor y más sana elección en el consumo, en el que los cítricos siguen siendo una parte fundamental de la lista de la compra de productos frescos, la realidad es que aún queda trabajo por hacer en términos de producción sostenible, consumo responsable y comunicación efectiva.  

¿Y ahora?  

¿Hubiera sido diferente esta campaña sin pandemia? No lo sabemos, el sector ha seguido enfrentándose a diferentes escenarios más allá del coronavirus, como cada año, tales como la climatología adversa, la entrada de cítricos de terceros países o la llegada del Brexit.  

Lo que sí sabemos es que continuamos haciendo frente a los retos que se nos presentan día a día en el sector citrícola español, demostrando una vez más la resiliencia y la capacidad de trabajar juntos adaptándonos a la incertidumbre que siempre caracteriza las campañas de producción.  Durante todos estos meses nos hemos ido adaptando al ritmo de la desescalada civil, haciendo nuestros los cambios que hacían mejorar nuestro sistema de producción, manteniendo en todo momento el foco en la protección del personal. Quizá se podría haber hecho algo más, pero todavía nos queda camino por recorrer.  

Si algo hemos aprendido este año, sin duda es que disponemos de las herramientas, del capital humano y de la motivación necesarias para mejorar día a día.

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